martes, 23 de junio de 2009

Los Alloa y Alloa Casale de la Provincia de Cuneo


La carretera que, pasando por Racconigi, une Carmagnola con Cavallermaggiore, Savigliano y Saluzzo, en dirección S.-O., es la principal vía de comunicación que desde la época de los romanos conduce desde Turín hacia los más importantes centros del sur piamontés: Saluzzo, Fossano y Cuneo. Esta última ciudad se levanta en una suerte de anfiteatro montañoso en el que convergen varios valles por los que se accede a Francia y a la Liguria. Desde tiempos remotos, el camino que desde la Liguria conducía a Cuneo a través de los Alpes era conocido como “la strada del sale” (esp.: la carretera de la sal). Por ella transitaba efectivamente la preciosa sustancia que, desde el sur de Francia, en uno de sus recorridos, pasaba por Villafalletto, Savigliano, Monasterolo, Ruffia, Cavallerleone, Murello y Polonghera, y en el otro, por Villafalletto, Savigliano, Cavallermaggiore y Racconigi. La sal, que permitía conservar los alimentos, satisfacer la necesidad del ganado y el curtido del cuero, provenía de las salinas francesas de Hyères y Toulon. Para quienes vivían a la vera de la carretera de la sal, con el incesante pasar de caravanas de mulas, a un ritmo de no menos de 30.000 al año, los siglos XVI y XVII fueron una edad de oro.

Esta ruta o al menos parte de ella es la que habrían recorrido los miembros de otra rama de los Alloa al alejarse de Carmagnola. Pero para comprender mejor este desplazamiento hacia el sur y especialmente la alternancia de los apellidos Alloa y Alloa Casale es conveniente que nos detengamos a analizar –o al menos a intentarlo– algunos hechos, anécdotas y recuerdos, y ver qué hay en ellos de concordante o no.

Personalmente, cuando era niño, el hecho de que un tío político de mi madre, Stefano Alloa Casale (barba Stev), tuviera tal apellido y el nuestro fuera Alloa me llenaba de curiosidad, y por más que mis padres quisieran convencerme de que se trataba de una mera casualidad y que si había algún parentesco entre ambas familias, no se debía a la semejanza entre ambos apellidos, sino a que la tía de mi madre, Francisca Alanda, se había casado con Stefano Alloa Casale, sus explicaciones no me satisfacían totalmente. Tanto el tío Stefano como su primo Giacomo Alloa Casale (Giacolin), quien llegó a la Argentina unos años más tarde, se encargaban de confirmar los dichos de mis padres.

Era el año 1974 y durante un viaje por Italia con mis padres y mi tía María Alloa de Alberto, fuimos a Madonna del Pilone, en las proximidades de Cavallermaggiore, a conocer a los Alloa Casale, a quienes además llevábamos los afectuosos saludos de sus sobrinos Stefano y Giacomo. Los dueños de casa eran tres: dos mujeres (Lucia y Caterina) y un varón (Matteo), los tres de edad bastante avanzada. Recuerdo el asombro con que aquellos viejitos oyeron decir a mi padre que nuestro apellido era Alloa. Según ellos, el apellido de sus antepasados de varias generaciones atrás no era Alloa Casale, sino Alloa, como el de todos los demás Alloa de la región. Ahora bien, en el mes de mayo pasado, María Alloa Casale de Racca (1918), que vive en la localidad de Bossola, en la inmediaciones de Carmagnola, y a pesar de sus ochenta y ocho años tiene una lucidez abrumadora, me contó que fue a uno de sus antepasados, probablemente a su segundo tatarabuelo Carlo Alloa Casale (ca 1773), a quien le modificaron el apellido con el añadido de Casale. Cuando el joven fue incorporado al servicio militar, su apellido era Alloa y no Alloa Casale, pero como había muchos otros soldados de apellido Alloa que llevaban el mismo nombre de pila, hicieron que el juez del lugar le agregara Casale, por provenir de un “casale”, es decir de un gran caserío en el campo, donde vivía la familia. El relato coincide con el del viejito Matteo, y nos esclarece acerca de la identidad de aquel antepasado cuyos descendientes tendrían de ahí en más el apellido Alloa Casale. Pero nada es perfecto...

En el año 2004, un miembro de un foro de genealogía en el que estoy inscripto: el Sr. Mauro Patrile, de la ciudad de Busca, Provincia de Cuneo, me envía un mensaje en el que me dice que si es de mi interés, puede ponerme en contacto con un amigo suyo, músico, que se llama Francesco Alloa y cuyos padres viven en Caramagna Piemonte, Cuneo. Teniendo presente que –al menos hasta aquel momento– todos los Alloa de mi línea paterna eran de Vigone y los Alloa Casale emparentados con mi madre eran de Cavallermaggiore y Madonna del Pilone, lo primero que le pregunté a Mauro fue si tenía la certeza de que su amigo era Alloa y no Alloa Casale. La respuesta, esta vez de Francesco, fue que su padre, a quien había consultado, decía no tener antepasados de apellido Alloa Casale, aunque alguna vez había oído este apellido.

En el mes de mayo de 2007, visité el cementerio de Caramagna Piemonte, donde a poco de empezar a caminar, me encontré ante los nichos de un Stefano Alloa y un Francesco Alloa. A una señora que pasaba por allí le pregunté si conocía a esos difuntos, a lo cual respondió afirmativamente, agregando además que si deseaba conocer a Giorgio, el hermano de Stefano e hijo de Francesco, no tenía más que ir hasta el club de bochas próximo al cementerio, donde lo encontraría seguramente. Giorgio me escuchó con suma atención e insistió en que el apellido de la familia no era Alloa Casale, sino Alloa. Al preguntarle yo si sus padres o abuelos eran de Vigone, recordó de repente que hacía unos años su hijo se había puesto en contacto con un argentino de apellido Alloa, cuyos antepasados eran precisamente de Vigone. Para su gran sorpresa, esa persona no era otro más que yo, y para la mía, su hijo era aquel Francesco que me había escrito por correo electrónico. Entonces llamó a su mujer Gabriela, que estaba jugando a las cartas con otras señoras, y ella llamó por teléfono a su hijo Francesco para contarle de nuestro encuentro. Una semana más tarde, volví a ver a Giorgio y Gabriela en su casa, donde me habían invitado a almorzar. Allí me presentaron no sólo a su hijo Francesco, con el que nos conocíamos “virtualmente”, sino también a Teresina y Margherita Alloa, hermanas mayores de Giorgio, y a Graziella, la viuda de Stefano, aquel cuya lápida había visto en el cementerio. En medio de un delicioso almuerzo, acompañado de los relatos y recuerdos de aquella familia con la que supuestamente yo no tenía nada que ver, Teresina me cuenta que su abuelo era un Alloa Casale (sic) de los de Madonna del Pilone, que su tío Giacomo Alloa Casale había emigrado a comienzos del siglo pasado hacia la Argentina, donde lo esperaba su primo Stefano, y que el apellido de Teresina como el de todos sus hermanos, por deseo de su padre, había vuelto a su forma simple primitiva. Todo quedaba claro: hablábamos de las mismas personas… Y otra cosa me quedaba clara: un Alloa, por culpa del servicio militar, había tenido que adoptar el apellido Alloa Casale, pero sus descendientes –al menos los de esta rama, no todos– han dejado de llamarse Alloa “del caserío”.

A diferencia de la modificación sufrida por el apellido de los Alloa de Caramagna Piemonte, otros Alloa, que se establecieron en Savigliano y Saluzzo, como veremos a continuación, siguieron llamándose Alloa hasta hoy, como también aquellos que pasaron a pueblitos de la Provincia de Torino, cercanos a Carmagnola, como Vigone, donde nacieron mis antepasados paternos Alloa.

En conclusión, podemos pensar, como expresa G. Mola di Nomaglio, que todos los Alloa proceden probablemente de un mismo tronco, anterior a 1500, y por consiguiente en mayor o menor medida todos ellos estarían unidos por un vínculo de parentesco.

1/ LOS ALLOA Y ALLOA CASALE DE CAVALLERMAGGIORE, CARMAGNOLA Y CARAMAGNA PIEMONTE

La ciudad de Cavallermaggiore se encuentra en la Provincia de Cuneo, a 40 km al N.-E. de la capital provincial. Cuenta con una población de 5.064 habitantes. El topónimo de Cavallermaggiore podría derivarse de la existencia, en el lugar, de criaderos de caballos de tiro. En efecto, los romanos llamaban equus al caballo elegante, de carroza, y caballus al de tiro, para carros. Así pues, se denominaba con el término caballarium el lugar donde se criaban caballos.

Los antecedentes históricos de Cavallermaggiore se remontan a la época romana, en el siglo II a. C., y se ven confirmados por el hallazgo, en 1928, de una tumba romana en la zona de Trebbietta (siglo I a. C.).

En las postrimerías del siglo X el territorio de Cavallermaggiore es asignado por los marqueses de Turín a las abadías de Novalesa y Caramagna. En un documento fechado en 1028 reza Cavallarium Witberti, nombre de la familia dominante, el fundador de cuyo linaje se llamaba Witberto y era un antepasado del Marqués de Susa: Arduino (955 - 1015). En una bula del papa Lucio III (1185) se consigna el nombre Cavallarius Maius y ya en 1191 se lo diferencia de Cavallerleone, nombre de otra pequeña ciudad vecina. Efectivamente, en otra bula papal, de Celestino III, se registran por separado Cavallario Maiore y Cavallario Leone.

En la Edad Media, Cavallermaggiore es un territorio del que desean apoderarse muchos señores. En el siglo XII pasa a manos de Bonifacio del Vasto y a los Marqueses de Busca; posteriormente, a los Señores de Rossana y, finalmente, al Marquesado de Saluzzo. En 1314 se adueñan de él los Acaya. En el siglo XIV se redacta el Estatuto de la ciudad, del que aún en la actualidad se conserva una copia de pergamino, fechada en 1392. A partir del siglo XV y más exactamente en 1418, Cavallermaggiore pasa a formar parte de los dominios de los Saboya y su historia se vinculará en lo sucesivo a las vicisitudes de dicha dinastía.

En época más reciente, en 1863, el Rey Víctor Manuel II confirió a Cavallermaggiore el título de ciudad.

El municipio de Cavallermaggiore tiene nueve frazioni: Asalotti, Bertoloni, Cascine Olmetto, Cascine Trebietta, Foresto, Madonna del Pilone, Mana, Motta Gastaldi y Prinotti.

De la frazione Madonna del Pilone son oriundos la mayoría de los Alloa Casale, y de la frazione Prinotti, los hijos de Francesco Alloa Casale (1899).

Los diez apellidos más frecuentes de Cavallermaggiore son: Racca, Rosso, Fissore, Gonella, Chiavassa, Cigna, Fumero, Tavella, Longo y Mana. Dos de estos apellidos, Racca y Fissore, pertenecen a familias emparentadas con los Alloa Casale oriundos de Madonna del Pilone y Prinotti.

Las ramas más antiguas de la familia son las de Ambrogio (1772), Carlo (1773), Giuseppe (1775) y Giovanni Battista (1778), quienes probablemente fueron hermanos.

Para ver las descendencias de Ambrogio Alloa Casale y Carlo Alloa Casale, véanse en el árbol en línea Ambrogio.0 Alloa Casale y Carlo.5. Alloa Casale.

La persona de Gemma Alloa Casale (1930), hija de los mencionados Giuseppe Alloa Casale (1886 †1976) y Caterina Biolatti (1893 †1971), constituye un caso que por dos razones deseo recalcar. En el año 2005, Elide Alloa me entregó una hoja de periódico del año 1957 que su suegra había guardado durante mucho tiempo por una noticia referida a Gemma Alloa que allí se relata y veremos a continuación. Cuando, con el pasar de los años, Elide se casó con Mario Martore, su suegra le mostró el artículo señalándole la coincidencia de apellidos. Elide, ignorando totalmente quien era aquella persona, conservó la hoja de diario hasta el día en que llegó a mis manos. El artículo en cuestión alude a Gemma Alloa, religiosa de la Congregazione della Sacra Famiglia de Savigliano, quien, encontrándose gravemente enferma, es llevada en el mes de septiembre de 1957 a Francia, al santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Al día siguiente de su regreso a Savigliano, tras varias horas en que la enferma se debate entre la vida y la muerte, se produce de pronto la sanación. Al pie de la foto que reproduce el periódico se puede leer: “Suor Gemma Alloa, dell’Istituto Sacra Famiglia, guarita nel mese di settembre a Lourdes duante il pellegrinaggio dell’Unitalsi.” La segunda razón por la que nos hemos detenido en este caso es que el apellido de Suor Gemma, tal como aparece en el periódico, es Alloa, y por ende, mi investigación debía orientarse hacia los miembros de las familias Alloa de Vigone y Carmagnola. Éstas, sin embargo, en la época en que transcurre el “milagro”, no cuentan con ninguna religiosa. Había que rastrear entonces por el lado de los Alloa Casale de Madonna del Pilone y Prinotti. En el mes de abril de 2007 me dirigí al convento de las hermanas de la Sacra Famiglia de Savigliano, tratando de recabar alguna información acerca de Suor Gemma y su familia. Para mi gran sorpresa, la religiosa que me recibió me hizo saber que allí vivía Suor Vincenza Alloa Casale, a quien llamó al locutorio. Así me enteré de que Suor Gemma y Suor Inmmacolata Alloa Casale, hermanas de Suor Vincenza, vivían en Cervasca, pueblo de la provincia de Cuneo. Entonces, con Elide Alloa fui a conocerlas, y ambos pudimos oír de boca de la propia Suor Gemma el relato pormenorizado de su peregrinación a Lourdes y su sanación.

Para ver las descendencias de Giuseppe Alloa Casale (n, 1775) y Giovanni Battista Alloa Casale (n. 1778), véanse en el presente árbol en línea Giuseppe.2 Alloa Casale y Giovanni Battista.0 Alloa Casale.

2/ LOS ALLOA DE SAVIGLIANO Y SALUZZO

La ciudad de Savigliano se encuentra en la Provincia de Cuneo, a 33 km. al E. de la capital homónima provincial. Cuenta con una población de 19.884 habitantes. Sus frazioni son: Apparizione, Benne, Braida, Canavere Alte, Cascina Due Porte, Cavallota, Chiamba, Ex Ferreira, Levaldigi, Maresco, Marinetto-Consolata, Oropa, Rigrasso, San Salvatore, Sanità, Solere, Suniglia, Tetti Roccia y Tetti Vigna.

Los diez apellidos más frecuentes de Savigliano son: Bosio, Ferrero, Mellano, Racca, Allasia, Testa, Panero, Mana y Cravero. Allasia es el único apellido perteneciente a una de las familias emparentadas con los Alloa de Savigliano.

A fines de la Edad Media, Savigliano fue uno de los puntos de peaje más importantes, ya que constituía la encrucijada de los caminos que desde Niza, los pasos alpinos y Cuneo conducían hacia el norte y la zona de Asti. Además, en la baja Edad Media, la ciudad fue un próspero centro comercial. La existencia de un mercato que, según el historiador C. Turletti, se realizaba todos los viernes, se encuentra documentada desde 1217. En el transcurso del siglo XV, dicho mercado debió soportar la grave competencia del mercado de Carmagnola, al punto que Carlos I de Saboya autorizó al municipio de Savigliano a organizar otro mercado los días martes, y al de la ciudad de Carignano, que ya tenía estipulado un día para el mercado, a hacer lo mismo los días miércoles.

Dada su posición geográfica, la ciudad de Savigliano se encontraba particularmente expuesta a las pretensiones expansionistas del marquesado de Saluzzo. Sin embargo, desde 1349 siguió las vicisitudes de la casa Saboya, con largos períodos de dominación francesa. Importante plaza fuerte militar, ejerció una real supremacía territorial a fines del siglo XVI y en el siglo siguiente, dándose en correspondencia un florecer de las artes, que se plasma principalmente en la pintura de la “scuola saviglianese”, que se impone en toda la provincia. La nobleza local, cuyos miembros desempeñan altas funciones en la corte, reestructura los palacios de la ciudad y las señoriales residencias de campo, a las que confieren espléndidas formas manieristas o barrocas, al mismo tiempo que los conventos y monasterios rivalizan por modernizar las iglesias y los claustros.
Al derribarse las murallas fortificadas de la ciudad a fines del siglo XVIII, Savigliano pierde su función de ciudadela militar, como también la prestigiosa posición que ha ocupado respecto de las demás ciudades piamontesas. Cien años después, la ciudad recupera su importancia en el sector de las manufacturas textiles y en el campo mecánico, al que la llegada del ferrocarril, en 1853, ofrece nuevas perspectivas de tráfico y enlaces.

Los Alloa de Savigliano nunca han adoptado el aditamento Casale en las cuatro últimas generaciones. Varias son las conjeturas posibles: es posible que desciendan directamente de una rama de la familia de Carmagnola diferente de la que dio origen a la de Madonna del Pilone y Caramagna Piemonte, o bien del mismo linaje pero en una época anterior a la aparición del apellido compuesto Alloa Casale, pero también podría deberse a que, al igual que en la familia de Madonna del Pilone y Caramagna Piemonte, de Alloa pasaran a llamarse Alloa Casale y que a partir de cierto momento volvieran a la forma simple Alloa.

Para ver la descendencia de Bartolomeo Alloa (n. ca 1846), véase en el árbol en línea Bartolomeo.16 Alloa.

De los Alloa de Savigliano merecen una mención especial los hermanos Luciano Giuseppe y Renato Alloa, hijos de Andrea Giovanni Alloa y Paola Ugo.

Luciano Giuseppe Alloa (1925 †1945) se enrola como partigiano en la Brigada Carando, cuya misión, como la de otras tantas brigadas de la Resistencia italiana, era la lucha contra la ocupación nazi-fascista. La Liberación, en un clima de euforia popular, tiene lugar el 25 de abril 1945, pero no todo ha acabado, ya que en la tarde del día siguiente, mientras se abren las puertas de las cárceles y se engalanan los balcones con la bandera tricolor, unos ciento cincuenta hombres de la Brigada Carando, entre los que se encuentra Luciano Alloa alias Gorman, atacan un camión alemán que se dirige hacia Turín. En el enfrentamiento muere un alemán y otros siete son hechos prisioneros. Horas más tarde, una columna nazi-fascista arremete violentamente contra los partigiani, dejando un herido y tres muertos: Luciano Alloa, Arturo Bonino y Carlo Rivoira, quienes serán sepultados dos días después en Marene56. En el cementerio de Savigliano, el monumento a los Caduti della Seconda Guerra perpetúa la memoria de Luciano Alloa.

Renato Alloa (1929 †1958) era un apasionado alpinista, miembro del Club Alpino Italiano – Sezione Savigliano. El 5 de junio de 1958 pierde la vida en un trágico accidente en la montaña. En 1965, el CAI de Savigliano construye el Bivacco Berardo en memoria de cinco personas que han muerto por amor a los Alpes: Carlo Berardo, Renzo Berardo, Renato Alloa, Aldo Botto y Attilio Audisio, cuyos nombres quedan inmortalizados en una lápida de mármol.

“Giovedì 5 giugno 1958. Carlo e Renzo Berardo di 31 e 29 anni con Renato Alloa di 29 anni precipitano dall'Uja di S. Lucia sopra Entracque, una tragedia immane, i fratelli Berardo dai tempi della salita alla Nord del Viso hanno compiuto grandi progressi, che considerate le loro disponibilità economiche e di tempo sono rilevantissimi. Le vie sul Viso di Vallanta, all'Auto Vallonasso, al Parias Coupà, alle Rocce di Viso e alle Meano sono ancora valida testimonianza della loro capacità di scelta e realizzazione, Renato Alloa era una figura di punta tra le migliori in azione sulle Cozie.”

(Trad.: Jueves 5 de junio de 1958. Carlo y Renzo Berardo, de 31 y 29 años de edad, acompañados por Renato Alloa, de 29 años de edad, caen desde la Uja di Santa Lucia, que domina la localidad de Entraque, lo que pronto se convierte en una tragedia. Los hermanos Berardo, desde los tiempos de la ascensión a la cara norte del Monte Viso, habían realizado grandes progresos que, dadas sus posibilidades económicas y su disponibilidad de tiempo, deben considerarse de suma relevancia. Los caminos por los que se sube al Monte Viso de Vallanta, al Auto Vallonasso, al Parias Coupà, a las Rocce di Viso y a los montes Meano siguen siendo un claro testimonio de su capacidad de elección y realización. Renato Alloa era una destacada figura entre los mejores escaladores de los Alpes Cocios.) (Mi traducción, H. A.)

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