domingo, 7 de marzo de 2010

Vigone

Vigone - mil años de historia

El primer documento que atestigua a ciencia cierta la existencia del topónimo correspondiente a la actual comuna de Vigone es un pergamino fechado en el año 1001, actualmente conservado en el Archivio di Stato de Turín, en el cual el emperador Otón III confirma a Oderico Manfredo la posesión de Vicus Godoni. El actual topónimo Vigone es el resultado de la fusión del término latino "vicus" (aldea) con un nombre de persona de origen longobardo, probablemente el nombre de Otón III, en su momento latinizado bajo la forma "Odoni".

Testimonio del antiguo origen del burgo son los diversos edificios de origen medieval, antaño prestigiosas residencias de los Saboya-Acaya y otros importantes señores del lugar. La prosperidad de Vigone desde la Edad Media se encuentra documentada en numerosos pergaminos que aún se conservan en el Archivio Storico comunal. El primero de ellos data del 1285. En virtud de dicho documento los Acaya conceden a la comunidad de Vigone ventajosas franquicias a cambio de fidelidad y sumisión.

La historia de Vigone pronto se enlaza con las vicisitudes de los condes de la casa de Saboya, cuyo principal propósito es construir un estado que, ya desde sus comienzos, entabla relaciones con los organismos autonómicos locales del territorio piamontés, tratando, a veces, de someterlos por la fuerza y, más frecuentemente, de obtener de ellos espontáneos gestos de fidelidad, a cambio del reconocimiento de garantías de libertad. De tal proceso dan cuenta las numerosas concesiones de privilegios y confirmaciones de franquicias en favor de la comunidad por parte de los príncipes de Saboya. Las concesiones se refieren principalmente a la facultad de imponer gravámenes y gabelas, como asimismo a los derechos relativos a la posesión y administración de los recursos hídricos, sobre cuyo control Vigone construye, en parte, su propia fortuna. De entre los documentos en que se encuentran contenidos estos aspectos destaca el privilegio de mediados del siglo XIV, por el que se garantiza a Vigone la posesión de las aguas del canal derivado del torrente Chisone.

En este mismo período se sitúa la concesión de los Estatutos comunales llevada a cabo, en 1360, por Amadeo VI de Saboya, y por la cual Vigone se convierte en uno de los primeros burgos de la zona de Pinerolo en obtener el reconocimiento de sus libertades. El volumen original de los pergaminos que contienen los Estatutos se ha conservado a través de los siglos y se encuentra en el Archivio Comunale. Su perfecto estado de conservación se ha debido a una cadena de protección con que se lo ha guardado, y que le ha dado el nombre de Libro della catena.

A cambio de las concesiones otorgadas por los duques de Saboya, la comunidad de Vigone ofrece y ratifica, en reiteradas ocasiones, su fidelidad al poder de los mencionados duques. El pergamino más antiguo en que se pone de manifiesto tal actitud data de 1483 y en él se declara el espontáneo "acto de fidelidad de la comunidad de Vigone" al príncipe Carlos de Saboya.

Grande es la importancia de Vigone en lo referente a la organización general del Estado en el transcurso de los siglos siguientes. En 1522, Carlos III de Saboya convoca en Vigone la Asamblea de los Estados Generales piamonteses. El acontecimiento se sitúa en un momento histórico sumamente delicado: el duque, que necesita alimentar las cajas del Estado, vaciadas por los grandes gastos militares, reúne a los representantes de la nobleza, el clero y las principales comunidades" en razón de los tumultos armados que se producen en Italia desde hace largo tiempo". La elección de Vigone para sede del encuentro confirma significativamente la relación de fidelidad y confianza que se ha consolidado entre el duque de Saboya y la comunidad local.

Particularmente, dos son los factores que favorecen el papel preponderante asumido por Vigone en el transcurso de los siglos XVI y XVII.

En primer lugar, la prosperidad económica del burgo, garantizada por la abundancia de las aguas de los torrentes Chisone y Pellice. Se desarrollan los cultivos de cereales y los alteni, viñas asociadas a árboles, con la consiguiente disminución de las áreas boscosas y de pastoreo. Un documento que ofrece preciosa información acerca de tal evolución es el catastro del siglo XVI, en el que con suma precisión se caracterizan tipológicamente la producción agrícola local y el creciente cultivo de la vid, actualmente inexistente. La abundancia de agua permite, además, el surgimiento del sector manufacturero, representado por las numerosas hilanderías que, al igual que la vecina y famosa ciudad de Racconigi, se dedican a la producción del organdí de seda, que se exporta hacia Francia. El Archivo comunal conserva un número considerable de documentos relativos a la difusión de tal actividad: se trata de las Consegne delle filature di seta, correspondientes al período 1725-1807, en las que se recogen las declaraciones de quienes se desempeñan en este sector económico que se presenta como un ejemplo de protoindustria del área piamontesa.

El segundo factor que ha contribuido a la pujanza de Vigone es su situación geográfica. Gracias a su posición equidistante entre Turín, la capital, y Pinerolo, una de las ciudades más importantes del ducado, Vigone se presenta como un punto crucial en la definición de la organización territorial. Además, su proximidad al límite del codiciado Marquesado de Saluzzo, hace de él un lugar de gran importancia estratégica y militar, que los vecinos de la comunidad han sabido explotar al acatar sin resistencia la imposición de campos militares y la obligación de aprovisionar en victuallas a las tropas en tránsito por el territorio. Esta imposición causó, sin embargo, gran molestia y fuertes tensiones provocadas por acuartelamientos de ejércitos muy diferentes entre si.

En 1561, Manuel Filiberto había instituido el "tasso", contribución directa sobre los bienes raíces. Conjuntamente con la riqueza del sector agrícola y la estratégica posición geográfica de Vigone, el buen funcionamiento del mecanismo fiscal favorece la atención con que los soberanos consideran la pequeña comunidad.

No obstante, la situación cambia en el trascurso de la segunda mitad del siglo XVIII. El comercio de la seda, supeditado al de otros mercados, entra en crisis. En el campo, donde la pequeña propiedad ha sido desplazada paulatinamente por el latifundio, la disminución de la producción de granos y la consiguiente escasez de alimentos conducen hacia graves conflictos. Tales condiciones determinan para Vigone, al igual que para otras comunas colindantes, la entusiasta adhesión a la nueva organización realizada por Napoleón. Las cada vez más graves condiciones de explotación del trabajador y el aumento de la desocupación favorecen la agogida dada a las nuevas ideas revolucionarias.

En 1797, a fin de evitar los peligrosos tumultos populares que desencadena la falta de trigo, se modifica la composición del consejo comunal integrando en él personas de más baja condición social, quienes se encargan de frenar el alza del precio del cereal.

En 1798, se levanta, en la plaza de Vigone, el Árbol de la Libertad, y pocos meses después, más precisamente el 13 de septiembre del mismo año, una ordenanza impone la remoción de blasones e insignias nobles de los bancos de la Iglesia de Santa Caterina. Unos días más tarde, se nombra al primer Maire y se instituye la Guardia Nazionale. Todos los símbolos de la Revolución se hallan instalados. En 1802, por voto público favorable, la población aprueba la anexión a Francia del Piamonte.

Pasado el torbellino revolucionario de la ocupación napoleónica, Vigone vuelve a florecer en el marco de un Reino de Cerdeña que se debate entre restauración e innovación. Ilustres familias fijan residencia en Vigone, lo que les permite administrar cómodamente las propiedades rurales que poseen en las inmediaciones de la ciudad. Se construyen numerosos palacios. Para que Vigone pueda ofrecer las distracciones de las grandes ciudades, la familia Baudi di Selve toma la iniciativa de construir un teatro. El legado del médico Giuseppe Luisia da vida a una rica biblioteca. La ciudad se dota de una ghiacciaia (esp.: heladera), dispendiosa edificación emplazada en el sitio donde se encontraba el antiguo castillo, destruido en 1600 por orden de los duques de Saboya, poco antes de que se celebrara el Tratado de Lyon (que marca la definitiva pérdida de autonomía del vecino marquesado de Saluzzo). Se amplía el palacio comunal y en la parte posterior del mismo se construye un mercado cubierto para granos y aves. Aumenta, al mismo tiempo, la atención a las franjas más pobres de la población y se toman importantes medidas asistenciales. Además del Hospital, administrado por la Congregazione di Carità, cuya existencia data del siglo XVIII, surgen numerosas obras de beneficencia como el Ospedaletto Oggero-Bessone, destinado a atender pobres y enfermos que se apelliden Oggero y Bessone, y la Opera Pia Vaira, que crea una escuela para niñas pobres. La iglesia parroquial Santa Maria del Borgo es objeto de una total refacción, tras la cual adquiere dimensiones que hoy pueden parecer desproporcionadas con respecto al núcleo urbano, pero que ayudan a comprender la pujanza económica del lugar en el siglo XIX.

A comienzos del siglo XX, se construye la estación ferroviaria de Vigone, en la línea Torino-Airasca-Moretta-Cavallermaggiore.

En la segunda mitad del siglo XX, por la fuerte crisis por la que atraviesa el sector agrícola frente a la industrialización, Vigone va perdiendo terreno con respecto a otros pueblos vecinos. Su falta de vocación industrial ha contribuido, sin embargo, a que se conserven hasta nuestros días una arquitectura intacta y una atmósfera única. (Mi traducción, H.A.)

Fuente

Dinato Daniela (2002): L'Archivio del Comune di Vigone. Hapax Editore, Torino.

martes, 2 de marzo de 2010

Pietro Alloa "sindaco" de Carmagnola






Desde 1535 hasta 1565 se desempeñan como sindaci de Carmagnola varios miembros de la familia Alloa. El primero de ellos, Pietro (n. 1485 ca), resulta electo para dicho cargo público en 1535 y vuelve a desempeñar la función en 1540 y 1542. Giorgio Alloa (n. 1515), hijo del anterior, hace lo mismo en 1542, y Bonifacio (n. 1520), otro hijo del mencionado Pietro, es designado sindaco por cuatro períodos consecutivos: 1558, 1559, 1560 y 1564.

lunes, 1 de marzo de 2010

Pietro Giuseppe Alloa - 1711





Blasón de los Alloa

Titular: Pietro Giuseppe Alloa
Descripción: arma guerriera
Fecha: 1762





A través de la obra Le armi da fuoco del vecchio Piemonte: l'armamento portatile - 1683-1799 (p. 43), de Francesco Sterrantino, nos es dado saber que Pietro Giuseppe Alloa era fabricante de armas.

"Il montaggio dei nuovi fucili fu affidato a Giovanni Scalafiotti, che il 12 maggio 1751 versava in Armeria i primi 300 schioppi nuovi, ma incompleti, senza fasce né bacchette, per il ritardo con cui erano state ordinate. Il 15 giugno il medesimo consegnava altri 550 fucili, sempre incompleti, e il 13 agosto 1.100, privi di bacchetta. Mentre il Ronco e il Fusa iniziavano a loro volta le consegne, Scalafiotti per stringere i tempi si fece aiutare da altri due capi mastri, Alloa e Danna, il che consentì di montare nel 1757 ben 8200 fucili di questo modello."

Trad.: El armado de las nuevas armas se encargó a Giovanni Scalafiotti, quien el 12 de mayo de 1571 entregaba a la Armería las primeras tres cientas escopetas nuevas, pero incompletas, sin bandolera ni baqueta, debido al retraso con que habían sido pedidas. El 15 de junio, el mismo entregaba otros quinientos cincuenta fuciles, también incompletos, y el 13 de agosto, 1.100 más, desprovistos de baqueta. Mientras Ronco y Fusa, a su vez, ya comenzaban a realizar sus entregas, Scalafiotti, para acortar los plazos, pidió ayuda a otros dos maestros armeros: Alloa y Danna, lo cual permitió armar en 1757 ocho mil dos cientos fuciles de ese modelo. (Mi traducción, H.A.)

Véase también la entrada de archivo: Los Alloa de Vigone, Pancalieri, Macello y Pinerolo.

Bartolomeo Alloa - 1558


Según Claudio De Consoli, en su obra Al soldo del duca: l'amministrazione delle armate sabaude (1560-1630) (1999), Bartolomeo Alloa formaba parte del ejército del duque de Saboya. Este hecho nos lleva ineluctablemente a adentrarnos en la historia de los enfrentamientos entre católicos y protestantes de la época, como también, más concretamente, en el episodio de la muerte de su nieto Gabriele Alloa, hijo de Giorgio Alloa y Margarita in Alloa, a manos de los valdenses, en la tristemente célebre masacre de Bibiana del 10 de agosto de 1663.

En un intento de circunscribir el marco histórico-social en que se inscribe dicha matanza, es necesario que nos remontemos bastantes años atrás y tratemos de analizar los acontecimientos que se sucedieron desde el siglo XVI hasta fines del XVII en el Ducado de Saboya. Ello nos permitirá comprender más cabalmente las causas político-reliogiosas del proceso social vivido por la población piamontesa y más precisamente por los vecinos de Vigone.

A decir de Daniela Dinato, en Il peso delle servitù militari sulla comunità di Vigone, "la situación geográfica del Piamonte en el delicado escenario de los equilibrios europeos colocaba al estado de Saboya en una posición estratégicamente importante desde el punto de vista del control ejercido en los pasos alpinos", por los que se accede a la península itálica desde Francia, Suiza, y a través de ésta, desde los Países Bajos y Alemania.

"Ya en época de Carlos Manuel I (1562 †1630) se crean las primeras milicias nacionales, compuestas por mercenarios, bajo la directa dependencia del duque. A estos regimientos se suman luego milicias extranjeras, de propiedad de sus respectivos coroneles. En tal contexto, las tierras de Vigone se caracterizan por ser el lugar ideal para que en ellas acampen las tropas de los ejércitos que transitan por el territorio" (op. cit.). Además de ofrecer, en las granjas que la rodean, abundante agua y forraje para alimentar los caballos, como también reparo y sustento para los soldados, Vigone se encuentra cerca de la importante plaza fuerte de Pinerolo y a escasa distancia del límite que separa al ducato de Saboya del codiciado marquesado de Saluzzo.

Anteriormente, en 1522, se reúnen en Vigone los Estados generales piamonteses (nobleza, clero y comunas), convocados con carácter de urgencia por el duque Carlos III de Saboya, quien les solicita ayuda económica para hacer frente a las incursiones de las tropas francesas, suizas y lombardas en territorio piamontés. El subsidio es concedido pero no sin que antes se apruebe una serie de capítulos tendientes a preservar la autonomía conquistada desde hace varios siglos por las comunas. Pocos años después, en 1526, las comunidades locales se niegan a prestar ayuda al duque, quien desea financiar una expedición contra un grupo de soldados franceses que se han asentado en las cercanías de Carmagnola, donde extorsionan a los habitantes de una franja de tierras lindantes con el marquesado de Saluzzo. Ante tal requerimiento, las autoridades de Vigone y otras localidades vecinas responden que las comunas amenazadas se encuentran en condiciones de defenderse por sí solas.

Durante la ocupación francesa (1536 - 1559), la comunidad de Vigone no sólo se ve obligada a albergar a los soldados, sino que, a la espera del correspondiente pago que ha de llegarle desde Francia, también debe proporcionar vino, pan y buena carne de bovino a los jinetes, como asimismo heno y avena para sus caballos.

Tal como lo consigna el Padre G. P. Mattalia, en su obra titulada Notizie storiche, civili e religiose, el pueblo sufre, en reiteradas ocasiones, serios daños causados por las tropas francesas, como asimismo por la peste, que siembran la desolación en 1598 y 1599.

En efecto, a la grave crisis agrícola causada por la ocupación francesa en la segunda mitad del siglo XVI se suman la declinante situación del sector manufacturero de la seda y el fenómeno del bandidismo que se acrecienta en las zonas rurales. En 1572 se instituye el "comparto generale dei grani", contribución directa por medio de la cual las autoridades del ducato retienen una parte considerable de la producción de granos de los agricultores. En caso de guerra, una parte de dicho "comparto" es destinada a las tropas asentadas en el egido comunal. En tiempo de paz, la imposición disminuye.

Otro capítulo doloroso para Vigone se abre con las persecuciones que el duque Víctor Amadeo II entabla en contra de la minoría valdense que desde el siglo XIII se encuentra asentada en los valles alpinos, al oeste de Turín. La violenta represión reproduce situaciones ya vividas anteriormente, en ocasión de las campañas de 1487, 1561, 1655 y 1663, en que Bibiana y Vigone se convierten en bases de operaciones del duque, desde donde se desplazan las tropas que atacan las localidades de los valles Pellice y Chisone.

El 10 de agosto de 1663, un grupo de valdenses del valle Pellice, capitaneados por Giosuè Gianavello, ataca la población de Bibiana, donde, tras los crueles actos cometidos por los soldados del duque de Saboya, tan sólo quedan católicos. Tal como nos es referido por el Canónigo Pietro Caffaro (op. cit.: 513), a la profanación del Monasterio de Castelfiore le siguen la destrucción de las casas y la matanza de la gente, entre la que se encuentra Gabriele Alloa.

La nueva guerra contra el "hereje" llevada a cabo por Víctor Amadeo II en 1686 reduce la población de los mencionados valles de 15.000 a 2.500 habitantes. Para repoblar la zona, el gobierno decreta, en 1687, el traslado, desde otras provincias del ducado, de colonos católicos a los que se les conceden o venden, a precios sumamente ventajosos, las tierras confiscadas a los "herejes". Al igual que la crisis provocada por las guerras y la peste, este flujo migratorio acaba incidiendo fuertemente en las finanzas de la comunidad de Vigone, ya que ésta, por orden del duque, se ve obligada a albergar a las familias de los colonos destinados a afincarse en Villar y Bobbio Pellice. Entre el 26 de octubre y el 11 de diciembre de 1687 se encuentran en Vigone cincuenta y ocho familias forasteras, constituídas por dos cientas treinta y nueve personas, con sus respectivas cabezas de ganado. En la mayoría de los casos, se trata de mujeres y niños, ya que los hombres y los hijos de más de quince años ya se encuentran en los lugares que deben colonizarse.

Al cabo de esta reseña histórica, es legítimo que nos preguntemos asimismo si existe alguna relación entre el desempeño en las armas de Bartolomeo Alloa y el blasón de los Alloa, en cuyo reverso reza: Pietro Giuseppe Alloa, arma guerriera, 1762. El titular de dicho escudo, Pietro Giuseppe Alloa (n. 1711), es chozno de Bartolomeo Alloa (n. 1558).


Bibliografía

- De Consoli Claudio, Al soldo del duca: l'amministrazione delle armate sabaude (1560-1630). Torino, Paravia/Scriptorium, 1999.
- Dinato Daniela, Il peso delle servitù militari sulla comunitá di Vigone. Torino, Hapax Editore, 2002.
- Mattalia G. P., Notizie storiche, civili e religiose. Torino, Tipofrafia Ditta G. Derossi, 1912.

Anna Maria Alloa, una incógnita


Además de Francesco Bernardo Alloa, su mujer Maria Garigliet-Brachet y Maddalena Anna Alloa, otra persona de apellido Alloa emigró a los Estados Unidos de América. Se trata de Anna Maria Alloa, nacida el 28 de enero de 1887, de quien sólo sabemos que desembarca en New York el 21 de noviembre de 1950. No sabemos, sin embargo, si se trata de su primer arribo o no.
Exceptuando el apellido Levet de su madre, el único dato del que disponemos es que Anna Maria falleció el 10 de octubre de 1968 en Ontario, San Bernardo, California. El apellido Levet de la madre de Anna Maria Alloa debería orientarnos, en principio, hacia la localidad de Bellino, en la Provincia de Cuneo, donde se da la mayor concentración de dicho apellido.


Maria Garigliet-Brachet y su hija Maddalena Alloa llegan a los Estados Unidos


Inmigración 10.04.1931 - Maria Garigliet-Brachet y Maddalena Alloa

Véase entrada de archivo: Los Alloa de los Estados Unidos

Francesco Bernardo Alloa solicita la ciudadanía estadounidense




El 19 de febrero de 1925, Francesco Bernardo Alloa presenta ante las autoridades del estado de California una solicitud de naturalización, en la que declara estar dispuesto a renunciar a su condición de súbdito del rey de Italia, y el 1 de junio de 1930, tal pedido le es denegado.





Solicitud de ciudadanía de Francesco Bernardo Alloa

Véase la entrada de archivo: Los Alloa de los Estados Unidos