viernes, 20 de mayo de 2016

Descendientes de Isidore Chatel y Félicité Lazard


Saint-Julien-Mont-Denis

Hoy, he decidido rescatar del olvido a los primos Chatel de mi abuela materna Margarita Odetti Vignolo de Alloa. Durante los primeros años de mi estudio familiar, el apellido Chatel permaneció en una suerte de nebulosa, hasta que un buen día, gracias a la información proporcionada por María Quinodoz, por entonces miembro de un foro de genealogía que yo frecuentaba, pude acceder a la Historia de San Carlos*, donde se alude a la familia Chatel en los siguientes términos: 

    "La familia Chatel llegó en mayo de 1860, desde Saboya (Saint-Julien); estaba integrada en 1863 por el matrimonio y cuatro hijos, tres de ellos mayores: María Luisa, María Rosa y Víctor Augusto. Chatel era de profesión viñatero y comenzó en la colonia el cultivo de la vid.
     Disponía de algún capital que le permitió pagar los pasajes y quedar con unos centenares de francos una vez establecido. Era inteligente a pesar de no poseer mayores estudios, trabajador, cuidó bien su economía y gozó de muy buena reputación.
      Poseía 16 cabezas de ganado vacuno, 4 caballos y 6 cerdos; tenía sembrado trigo, maíz, cebada, arvejas y batatas.
     En 1872, sus tres concesiones estaban cercadas y alambradas, con casa de material con azotea, galpones, depósitos de granos, herramientas agrícolas, importante plantío de árboles frutales y para construcción, animales vacunos y caballos, y una buena fortuna de dinero, parte del cual utilizaba para otorgar préstamos aplicando un interés del 1¼ al 1½  mensual. 
     Hacia 1877, prácticamente desparece la familia, ya que mueren asesinados la casi totalidad de sus miembros.         
     Los últimos integrantes de la misma detectados en el teritorio de la Colonia fueron Juan Bautista Chatel, fallecido el 16 de marzo de 1947, y su esposa María B[ellon], fallecida el 13 de julio de 1954, ambos enterados en el cementerio de San Carlos Centro." 

El trágico suceso al que se refiere J. Gschwind tuvo lugar el 11 de mayo de 1877. En él perecieron Isidore Chatel, su esposa Félicité y sus hijos Marie Louise, Marie Rose, Marie Baptiste y Jean Louis. 

Victor Auguste Chatel, séptimo y último hijo del matrimonio saboyano Chatel - Lazard, nació el 21 de diciembre de 1848 en Saint-Julien-Mont-Denis (Reino de Piamonte y Cerdeña) y contrajo matrimonio el 10 de septiembre de 1873, en San Carlos Centro (Provincia de Santa Fe), con Anna Maria Vignolo, hija de Matteo Vignolo (1819 †1898) y Maria Margherita Salvai (1828 †ant.1887), nacida en 1854 en Cavour, Piamonte. De la unión de Victor Auguste y Anna Maria nacieron doce hijos.

Descendencia de Isidore Chatel y Félicité Lazard

Isidore CHATEL 1811-1877 &1832 Félicité LAZARD 1809-1877
1. Marie Louise CHATEL 1835-1877 & ? ?
1.1. Sabina CHATEL 1862
2. Marie Florentine CHATEL 1839-1842
3. Marie Rose CHATEL 1840-1877
4. Marie-Reine CHATEL 1843- &1874 Claude TROLLIET 1838-
4.1. María Felicidad TROLLIET 1874-
4.2. Josefina TROLLIET 1876-
4.3. Adela TROLLIET 1878-
4.4. Fabio TROLLIET 1880-
4.5. Cristóbal TROLLIET 1882-
4.6. José TROLLIET 1887-
5. Marie Baptiste CHATEL 1845-1845
6. Jean Louis CHATEL 1847-1847
7. Victor Auguste CHATEL 1848- &1873 Anna Maria VIGNOLO 1854-
7.1. Pablo CHATEL 1875-
7.2. Felicidad CHATEL 1876-1876
7.3. Juan Bautista CHATEL 1877-1877
7.4. Felicidad CHATEL 1879- & Pietro ALASIA 1875
7.4.1. Augusto Bartolomé ALASIA 1904
7.4.2. Margarita Ana ALASIA 1906
7.4.3. Juan Roberto ALASIA 1908
7.4.4. Eduardo Facundo ALASIA 1909
7.4.5. Marcelino Esteban ALASIA 1913- & 1942 Clorinda Isabel BERTONE 1910
7.5. Margarita CHATEL 1881- & Giovanni BIANCHINI 1879
7.5.1. Frigidio Juan BRACHINI 1911
7.6. Dominga CHATEL 1883-1886
7.7. Rosa CHATEL 1884-1885
7.8. Angela CHATEL 1886- &1909 José María ARISTEGUI 1873-
7.8.1. Leandro ARISTEGUI 1911
7.8.2. Celia Anita ARISTEGUI 1914
7.8.3. Enrique José Francisco ARISTEGUI 1917
7.9. Dominga CHATEL 1889-1889
7.10. Augusto Juan Bautista CHATEL 1891-1947 &1915 María BAUDINO 1894, María Margarita BELLON 1896-1954
7.11. Angel CHATEL 1893
7.12. Augusto Mateo CHATEL 1894-1894


* Gschwind Juan J., Historia de San Carlos, 2º Ed. U.N.L., Santa Fe 1989.

Enlaces
http://www.asociacionsaboyana.com.ar/s/index.php?seccion=3&idioma=1&id=6
http://www.aredes.fr/resultat_1.php

jueves, 5 de mayo de 2016

Elba Suárez de Montarsino † 3 de mayo de 2016




El 3 de mayo de 2016, en San Francisco, falleció Elba Suárez de Montarsino. Sus restos fueron inhumados ayer en el cementerio de San Francisco.

Mis sentidas condolencias a su esposo Romualdo Montarsino.

Hugo Alloa


martes, 26 de abril de 2016

Primeras familias piamontesas de General Cabrera, Provincia de Córdoba


Antigua Parroquia San José
Presentamos aquí los apellidos de los primeros inmigrantes piamonteses que a fines del siglo XIX y comienzos del XX se afincaron, provisional o definitivamente, en General Cabrera, Departamento Juárez Celman, Provincia de Córdoba. Los datos proceden de las actas sacramentales de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Villa Nueva, de cuyo curato dependió la capellanía de General Cabrera entre 1892 y 1910, como asimismo del censo nacional de 1895. 

Actual Parroquia San José
Cabe precisar que entre los registros de la capilla San José de General Cabrera se encuentran asimismo numerosas actas correspondientes a personas nacidas en Las Perdices y General Deheza.

Apellidos piamonteses

Abbà, Accastelli, Agnese, Agosto, Aiassa, Aimar, Aimaretti, Aimetta, Albano, Alberione, Allais, Allaria, Allasino, Allione, Alloero/Allovero, Ambrosio, Andreis, Andreone, Aprile, Araudo, Ariotto, Armandi, Armando, Asinari, Audero, Audisio, Audrito, Avena, Aymar, Baldessone, Barale, Barberis, Barbero, Bassino, Battaglino, Baudino, Beltrame, Beltramo, Bergero, Bergoglio, Bernardi, Bersezio, Bertaina, Bertero, Bertola, Bertolino, Bianchi, Bianciotti, Bianciotto, Bianco, Blengino, Blua, Boai, Boccardo, Boetto, Boggino, Boglio, Bonadero, Bonansea, Bonetto, Bongiovanni, Bonino, Bonisconti, Bono, Bordis, Borgiallo, Borgna, Borgogno, Borgognone, Bosio, Bossa, Bossio, Bottasso, Bottazzi, Brondo, Bruera, Brun, Bruno, Brusa, Brusasco, Buffa, Cacciabue, Caffarati, Calvo, Camandona, Canello, Carando, Cardetti, Caredio, Carle, Casavecchia, Castagno, Castellano, Castelli, Caudana, Cavallero, Cavallo, Cavigliasso, Cerutti, Chesta, Chiapella, Chiappero, Chiaramello, Chiocchia, Chiodi, Cillari, Coccolo, Collino, Colomba, Colombano, Colombo, Comba, Costa, Costabella, Costamagna, Cravero, Crespo, Croce, Crotta, Crotto, Culasso, Curti, Dagatti, Daghero, Dalmasso, Daniele, Dedominici, Degiovanni, Delsole, Demaria, Depetris, Devalis, Dho, Diatto, Do, Don, Doria, Dutto, Elia, Falchero, Falco, Farò, Felizia, Fenoglio, Ferrato, Ferrero, Fia, Foco, Forno, Fraire, Franchino, Fumero, Galfione, Galliano, Gallo, Gandolfo, Garda, Garelli, Garetto, Gariglio, Garnero, Garro, Garrone, Gastaldi, Gaveglio, Genero, Gerbaldo/Gerbaudo, Germena, Ghigo, Giaccone, Giacosa, Giaime, Gioannini, Giorcelli, Giorda, Giordano, Girardotti, Giraudi, Giraudo, Giuliani/Giuliano, Giustina, Gozzo, Graffino, Grande, Grattapaglia, Griffone, Grillo, Grosso, Ingaramo, Isoardi, Lamberti, Lanfranco, Laurenti, Lavagnino, Lazzarino, Lenti, Leone, Lepore, Levrino, Losano, Lovera, Luccio, Macagno, Mainardi, Mana, Manassero, Manera, Marchi, Marchisio, Marco, Marconetti, Marengo, Martinetti, Martino, Martoglio, Mattalia, Mattis, Mazzola, Meglia, Melica/Mellica, Mellano, Merlo, Micheli, Miè, Milanesio, Mina, Minardi, Molinari, Molineri, Mondino, Monetti, Monge, Morano, Mores, Morsino, Moschetto, Motta, Murisiasco, Negro, Novaira, Novaretti/Novaretto, Novarino, Occelli, Occhetti, Odetti, Oggero, Ogliengo, Olivero, Olocco, Olognero, Origlia, Osella, Ostelino, Otta, Ottero, Pacchiotti, Pagliano, Pagliasso, Pagliero, Palmero, Paolasso, Parola, Pasquale, Passero, Pella, Pellizzari, Penoncello, Peretti, Perfumo, Perla, Perucca, Piacenza, Piatti, Piazza, Picca, Piola, Pistone, Pittatore, Piva, Pochettino, Ponzio, Porotto, Porta, Pozzo, Prato, Prieri, Prone, Quaglia, Rabino, Racca, Raimonda, Rasetti, Ratti, Raviolo, Remondetti, Ribetti, Ricca, Ricci, Ribotta, Rigotti, Rinaudo, Rista, Riva, Rivoira, Romano, Rosa, Rosatto, Rossa, Rossato, Rosso, Sabena, Sala, Salvagiotti, Saluzzo, Sana, Santiano, Sargiotto, Sartori, Scarafia, Scotta, Secondino, Seghesio, Sella, Serassio, Siccardi, Sitto, Sobrero, Sola, Somà, Sona, Spina, Stantero, Tarditi, Tarditti, Testoni, Testore, Toia, Torino, Torre, Torretta, Toscano, Tosco, Toselli, Trecco, Triveri, Trucco, Truccone, Turaglio, Unia, Varengo, Vattaneo, Vercelli, Verderone, Viano, Vicario, Viglianco, Villa, Viotto, Viroletto, Zaninetti.

Apellidos de personas de otras procedencias casadas con piamonteses

Altamirano (Carle), Bazán (Brondo), Bustos (Bianco), Capri (Brusa), Corrales (Lanfranco), Cortés (Osella), Faber (Piacenza), Frascaroli (Bonisconti), Gauchat (Penoncello), Gigena (Rigotti),  Kock (Tarditi), Lionesi (Beltrame), Medeski (Comba), Molina (Levrino), Moresi (Macagno), Oldani (Giordano), Pereira (Perla), Quiroga (Giacosa), Repossi (Carle), Rigonelli (Aymar), Romero (Pella), Sonzini (Barberis), Torres (Allovero), Vázquez (Comba).


viernes, 25 de marzo de 2016

¡Felices Pascuas! Bon-a Pasqua!




Deseo a todos mis parientes y amigos unas muy felices Pascuas.

I auguro a tuti ij mè parent e amis na bon-a Pasqua.

Hugo Alloa


sábado, 19 de marzo de 2016

¿Podemos prescindir de los archivos y de los archiveros?



La settimana di mobilitazione degli archivisti italiani
Marco Carassi *

La semana de movilización de los archiveros italianos
(Mi traducción, H.A.)

¿Para qué podría servir un celular si nos hubiéramos olvidado de quiénes son las personas agendadas? ¿De qué nos serviría un manojo de llaves en el bolsillo si nos hubiésemos olvidado de dónde vivimos? Si perder la memoria es una tragedia terrible, lo mismo podría decirse de una administración que no pudiera documentar sus actividades con seguridad, que no pudiera realizar eficazmente su labor cotidiana salvaguardándose a sí misma y a sus dependientes, que no pudiera asegurar asimismo los derechos de los ciudadanos y la transparencia democrática. Los seres normales se preguntan cuáles son los motivos de la preocupación de quienes se han dedicado a preservar la memoria de nuestras instituciones públicas. Se trata precisamente del valor civil de los archivos y de los peligros que los acechan, tema que suscita en toda Italia unas diez iniciativas que se están llevando a cabo en la semana del 14 al 19 de marzo, en solidaridad con varios países del mundo. El manifiesto de los archiveros italianos publicado en el sitio www.archivisti2016.it es uno de los instrumentos de la movilización. Dichos archiveros ya habían proferido un grito de alarma en 2011, en las manifestaciones "E poi non rimase nessuno" (esp.: Diez negritos), eslogan tomado en préstamo a la novelista británica Agatha Christie. Infelizmente, cuatro años después, aún siguen siendo actuales las preocupaciones por el fallido recambio generacional, por la progresiva degradación del patrimonio archivístico histórico y por el desorden metodológico que a menudo se produce en la producción, gestión y conservación de los archivos corrientes, especialmente en los digitales.

La crisis no es ni técnica ni económica, sino más bien intelectual y moral. A muchas personas, de todos los niveles, les cuesta comprender el rol y la relevancia de los archivos. A su vez, los archiveros, acuciados por las tareas cotidianas, tienden a subestimar el grave peligro que se cierne sobre los archivos y sobre sus personas. Son conscientes de que las mayores preocupaciones de todos, no solo en Italia, se concentran en las consecuencias de la crisis económica, social y política. Y no logran convencer fácilmente a la opinión pública (en la que se encuentran los que deciden y poseen el control del dinero) de que los archivos son un bien precioso y delicado que, en todas las fases de su desarrollo, requieren cuidados asiduos y amorosos a cargo de personas competentes.  

La utilidad social de los archivos

Las utilidades fundamentales de los archivos son cuatro: proporcionar pruebas de los derechos del individuo; recordar lo ya hecho y hacer uso de la experiencia para actuar; conocer y comprender lo hecho y descubierto anteriormente por otros; identificarse a sí mismo y crear cohesión social.

Para no ser considerados profesionales residuales, destinados al desguace como los lustrabotas y los afiladores ambulantes, los archiveros reivindican su utilidad social, la cual, por otra parte, es puesta de relieve por el aluvión normativo del último cuarto de siglo en materia de transparencia administrativa, de salvaguarda de la privacidad, de separación de la responsabilidad de administrar y la responsabilidad política de impartir directivas y controlar resultados, de preservación y valorización de los bienes culturales, de producción y manejo de archivos digitales nativos. Para contrarrestar el menoscabo generalizado de su rol, los archiveros se proponen relegitimizar su misteriosa profesión respondiendo a quienes no saben para qué sirven realmente los archivos. Para ello, citan las cuatro finalidades fundamentales anteriormente mencionadas.

Si es obvia la referencia a la defensa de los derechos individuales (desde hechos menores como la pérdida de un comprobante de pago postal hasta casos dramáticos como la destrucción de los archivos civiles en la reciente guerra de Bosnia), menos evidente puede resultar la relación que existe, por ejemplo, entre la defensa de la salud y una gestión eficaz de los archivos sanitarios (incluso familiares), o entre ahorrar esfuerzos y trabajo en determinados edificios y disponer de planos arquitectónicos y urbanísticos. A menudo tampoco se es consciente de que la transparencia de la administración es esencial para permitir al ciudadano que desempeñe su papel en una sociedad democrática. Para interpretar correctamente la función orientadora de la política en el sentido más noble de la palabra, es preciso reflexionar sobre los condicionamientos y las oportunidades que el tiempo pasado nos ha legado. Además, los archivos también son vastos yacimientos de información científica y técnica, ya que todas las disciplinas tienen una historia: los estudios sobre el clima, los terremotos, los desmoronamientos, etc., por antiguos que sean los documentos que los contienen, revisten suma importancia para la vida en los tiempos actuales.


Recurrir a los archivos en busca de una reafirmación identitaria puede resultar una tarea extremadamente delicada, ya que se corre el riesgo de exponerse a un trastocamiento de la memoria individual y de las presuntas injusticias sufridas, con derivaciones agresivas hacia otros grupos sociales, de los cuales se podría sentir la necesidad de defenderse, marginándolos o combatiéndolos. En efecto, sucede a menudo que nos olvidemos de que nuestro pasado no solo contiene zonas luminosas (que luego acaban componiendo identidades construidas por selección y simplificación) sino también e inevitablemente zonas sombrías. No obstante, es innegablemente un deseo universal no vivir aislado dentro de la experiencia individual e insertar la aventura humana personal en el marco más amplio de la memoria familiar, social, profesional, ciudadana, nacional, etc. La herencia histórica correctamente documentada es pues un hecho que no se debe ignorar para no construir castillos en el aire.

La tarea de los archiveros

Muchas personas, si bien reconocen que los archivos son útiles desde numerosos puntos de vista, no logran comprender para qué sirven los archiveros. ¿No basta acaso con tener encargados de depósito e informáticos? En realidad, el trabajo de los archiveros se orienta en varias direcciones: hacia el pasado, conservando y ofreciendo a la consulta documentos seleccionados por su valor jurídico e histórico permanente; hacia el presente, contribuyendo a la organización y al funcionamiento de los archivos corrientes, instrumentos de eficiencia administrativa y transparencia democrática; hacia el futuro, velando por salvaguardar, mediante elaboradas estrategias, archivos cada vez más copiosos y cada vez más frágiles debido a la acelerada obsolescencia de las técnicas. Precisamente, por la enorme utilidad de los servicios prestados a la administración pública y a la ciudadanía en su conjunto, los archiveros están convencidos de que un redimensionamiento de su profesión por parte del mundo laboral hará sentir sus efectos negativos a largo plazo, cuando ya no haya remedio alguno a tal situación. La opinión pública toma conocimiento de la existencia de los archivos sólo cuando en los medios se discuten grandes casos políticos o judiciales (¿puede el FBI consultar el archivo del celular de un asesino para encontrar a sus cómplices?) o cuando, por ejemplo, se habla de una exposición de envergadura o de un hallazgo curioso que los medios difunden con estruendo y harta precisión de pormenores. Sin embargo, los archiveros están siempre y en todas partes. Son la fuerza motriz y el lubricante necesario para el funcionamiento del gran engranaje de la sociedad.         


Los archivistas no niegan que administrar correctamente los archivos tiene sus costos, pero cuando se viven tiempos de crisis económica global, es necesario reflexionar y tener en cuenta los diferentes grados de prioridad. Ciertamente, la necesidad de evitar cualquier derroche también vale para los archiveros, pero ¿puede una sociedad evolucionada prescindir de los servicios que prestan los archivos y privarse del profesionalismo requerido para tal función?  


* Presidente del Collegio dei probiviri dell'Associazione Nazionale Archivistica Italiana, già Sopraintendente archivistico per il Piemonte, la Valle d'Aosta e la Lombardia. 



jueves, 17 de marzo de 2016

Primeras familias piamontesas de Monte Maíz, Provincia de Córdoba




Presentamos aquí los apellidos de los primeros inmigrantes piamonteses que a fines del siglo XIX se radicaron en Monte Maíz, Departamento Unión, Provincia de Córdoba. Los datos proceden de las actas sacramentales de la Parroquia San Gerónimo, posteriormente llamada Inmaculada Concepción, de Bell Ville, de cuyo antiguo curato dependía por entonces Monte Maíz.

Véase asimismo Primeras familias piamontesas de Bell Ville.

Apellidos piamonteses

Abelli, Alasia, Anselmino, Benzo, Bersezio, Bertoglio, Bodello, Bovo, Brunetta, Calandra, Castella, Castelli, Castelino, Cavalletto, Ceratto, Chiarlo, Daperno, Dovico, Druetta, Ferrati, Filippa, Fiore, Franco, Fransa, Garesio, Garnero, Gasto, Geremia, Ghio, Giordanino, Giordano, Giraudo, Gonella, Gozzarino/Gozzerino, Grossino, Guidacci, Lungo, Marchisone, Manavella, Marengo, Mariano, Mattio, Mogna/Mugna, Muratore, Oberto, Parola, Peirano, Peretti, Perna, Pesce, Pinardi, Pozzi, Priotti, Ramonda, Rebuffo, Sasia, Stassi, Trombetta.

Apellidos de personas de otras procedencias casadas con piamonteses

Barran (Benzo), García (Oberto), Ochoa (Gonella), Pallavicini (Stassi).


martes, 15 de marzo de 2016

Primeras familias piamontesas de Colonia Barge, Provincia de Córdoba


Santo Domingo de Guzmán - Colonia Barge

Presentamos aquí los apellidos de los primeros inmigrantes piamonteses que a fines del siglo XIX se afincaron en Colonia Barge, Departamento Marcos Juárez, Provincia de Córdoba. Los datos proceden de las actas sacramentales de la Parroquia San Gerónimo, posteriormente llamada Inmaculada Concepción, de Bell Ville, de cuyo antiguo curato dependía por entonces Colonia Barge.

Véase asimismo Primeras familias piamontesas de Bell Ville.

Apellidos piamonteses

Airaudo, Alasia, Alessandri, Alessi, Angiolini, Anino, Arnaudo, Badino, Baima, Balbis, Basso, Baudino, Bella, Berra, Bessone, Blanda, Boiero, Botta, Bruera, Caffaratti, Cambiano, Canalis, Capellino, Caramellino, Carignano, Carle, Castellino, Cavallo, Cavestri, Cherasco, Chiara, Comba, Conti, Daperno, Demo, Depetris, Devalle, Digliodo, Druetta, Dutto, Enrici, Fantino, Ferrati, Fiore, Frossasco, Garavagno, Garis, Gazzano, Ghi, Ghio, Ghione, Giordano, Giordanino, Giovannini, Giraudo, Grosso, Lerda, Macagno, Malacarne, Manassero, Manavella, Manenti, Manero, Marano, Martini, Mautino, Monetti, Monge, Morano, Muratore, Novarese, Oggero, Palmero, Passetti, Peiretti, Peretti, Perino, Pesce, Picco, Pochettino, Ponzetti, Priotti, Prone, Pussetto, Quaranta, Rainero, Ramonda, Renaudo, Rinaudo, Rittatore, Rosso, Sacchetto, Salvai/Salvay, Sandretti, Seggiaro, Setto, Sostegno, Stassi, Tolosano, Torasso, Valla, Vottero.

Apellidos de personas de otras procedencias casadas con piamonteses

Angiolini (Macagno), Cejas (Canalis), Pallavicini (Stassi), Richardet (Vottero).